Des-amor

La primavera me ha traído tu nombre grabado en mis costados.
Una flor me ha dicho que me quieres, aunque me guardé el último pétalo para disimular.
Quería creer que querías quererme. Quería saberlo por si el viento se llevaba todo mi jardín.
Y no tuviese nadie más a quién preguntarle por tus sueños.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cuál es tu ritmo?