Gente
Sola, otra vez. Miro a un lado y están mis principios, Miro al otro, y está mi criterio. En medio solo estoy yo, llena de sentimientos e imperfecciones. A veces me pregunto si la gente merece mi presencia o si soy yo la que merece la soledad. Y no encuentro respuesta. No necesito mucha compañía, solo un par de valientes que se sienten a mirar las olas conmigo. La herida se va haciendo más grande que no implica ser más débil. Solo que te acostumbras a dormir con tiritas, y con un poco de alcohol en la mesita de noche para desinfectar todas las palabras que se quedaron ahí clavadas. Y ya solo esperas un poco de verdad envuelta en caras nuevas; o al menos esperas no acumular más mentiras y traiciones en la mochila.