El invierno con amor
Está llegando el invierno. Se nota en los cristales cuando se empañan, en los pies entumecidos, en el frío que llena el aire. Dejamos atrás el caluroso verano para adentrarnos en la época de los cafés bien calientes y en la que los abrazos están a la orden del día. O no. El amor te lo da todo pero también te lo quita. De un plumazo. No sabes cómo ha podido ocurrir. Ni siquiera entiendes cómo el amor puede ser lo más frágil dentro del propio amor que sostiene a las personas. Joder. El amor es el sentimiento más fuerte, el que debe arrasar montañas, el que mantiene y agita. Debe poder con todo, en lo bueno y en lo malo. En la pobreza y la riqueza. En la salud y en la enfermedad. Desde el respeto y desde la admiración. ¿Qué está pasando? Solo hago ver parejas que mueren por faltar al compromiso, por haber perdido la pasión o porque dejaron de ser compañeros un día. Hay errores comprensibles, decisiones comprensibles. Amaros a vosotros por encima de todo, pero si tenéis amor de verd...